EN BÚSQUEDA DE GENERACIÓN DE ENERGÍA VERDE

Por: María Camila Pérez Forero*

Colombia se ha estado enfrentando cara a cara con una crisis energética derivada de una serie de factores, de los cuales trataremos dos en este escrito; el primero de ellos es el cambio climático que está trayendo condiciones de sequía en las centrales hidráulicas, como en la de Guatapé, en la cual el incremento de la temperatura, ha derivado en disminución de los niveles de agua en los embalses, trayendo consigo dos secuelas: La imposibilidad de producir la energía que el país requiere; y un incendio en uno de los cuartos de máquinas, lo que obligó a suspender la generación eléctrica. El segundo factor, es la falta de planeación y estructuración del sector energético, que demostró la deficiencia de la preparación del país ante la demanda de energía y con ello la necesidad de buscar fuentes alternas de energía renovable.
En el presente escrito, se analizarán los efectos del cambio climático en relación con la crisis energética y qué tan vulnerable es Colombia, además se profundizará en la implementación de energías limpias con el fin de remplazar la dependencia en cabeza de las hidroeléctricas por otras medidas alternas, y por último la consecución de una estructura más estable del sector y los mecanismos para lograr la implementación de energías renovables.
Contextualizado el problema, basta con decir que la dependencia de un porcentaje tan alto de las centrales hidráulicas para abastecer a un país de energía (en Colombia, según el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 , representan el 64% de la capacidad de generación de electricidad), no parece estable, tal como lo dejo claro la última crisis energética del país. En mi opinión, la implementación de energías limpias, puede llegar a producir una retroalimentación verde, que generaría consecuencias, que llevarían a la trasformación de la economía y sociedad evitando crisis energéticas como la vivida.


Además, como lo expresa Manuel Rodríguez Becerra en su libro Lo que está en juego : “No es a consecuencia de las medidas para combatir el cambio climático que quebraríamos la economía global, sino por no actuar a tiempo para combatirlo y con las medidas pertinentes”. Esto quiere decir que en la búsqueda de mitigación, se debe encontrar una oportunidad económica, y según la ideología de políticas públicas como el Conpes 3700, el cual evidencia el desarrollo social y económico que se puede suscitar a partir del cambio climático, que sin mayor debate, se podría dar una aplicación analógica en materia energética, sector en el cual, se debe actuar de manera efectiva, teniendo en cuenta la mitigación, pero también la adaptación, pues la humanidad ya posee un avanzado conocimiento científico, técnico e industrial para satisfacer las necesidades energéticas del mundo en los próximos cincuenta años y limitar las emisiones de Co2, pero la implementación de ellas lleva consigo una infraestructura energética fuerte, que soporte las demandas del recurso y controle las emisiones de gases efecto invernadero.
A modo de ejemplo, nombraremos algunas de las maneras de producción de energía denominadas “verdes”: eólica, la cual ha aumentado el 20% en la última década , y tendría gran potencial en la Guajira; solar, según estudios la luz del sol que golpea la superficie de la tierra puede generar en tan solo una hora suficiente energía para alimentar la economía mundial durante un año, gas natural con el debido tratamiento del CO2, entre otras.
En cuanto a la falta de institucionalidad originada en la falta de acción por parte de las entidades competentes en esta temática, debemos hacer mención el pronunciamiento de la Procuraduria, en la cual ha manifestado que desde el 2006 varias entidades alertaron sobre la insuficiencia del suministro de gas que requieren las generadoras de energía en el país ante la llegada de fenómenos que comprometen el abastecimiento de dicho recurso, que no llevo a la implementación de medidas oportunas y de allí se originarán las debidas acciones disciplinarias.
Para conseguir una estructura fuerte, y además garantizar la implementación sostenida de las energías renovables, es fundamental mantener a largo plazo la confianza y seguridad jurídica de los inversionistas en este tipo de generación limpia de energía, mediante subsidios, incentivos fiscales y financiamiento público directo. Un ejemplo de los pasos que está dando el país en la regulación de este tipo de energía es la Ley 1715 de 2014, que busca establecer el marco legal y los instrumentos de aprovechamiento de las fuentes no convencionales de energía.
A modo de conclusión, Colombia necesita huir de la dependencia hidráulica energética para adentrarse más en la instauración de energías renovables, las cuales permitan no solamente el abastecimiento del país, sino también el cumplimiento de compromisos asumidos por Colombia en esta materia que involucra, de igual manera, la mitigación y adaptación, pero para lograr esto, es necesario la ejecución de políticas que lo promuevan y generen seguridad jurídica en la utilización de estas como medios alternos, teniendo en cuenta la vulnerabilidad del país al cambio climático, además de esto la viabilidad en la instauración de energías renovables que permitan el uso de diferentes fuentes energéticas y el abastecimiento del país.

Por ejemplo, el Ideam realiza actividades de recolección y procesamiento de datos en materia de generación de energía eólica, y se conocen, gracias a estos, la viabilidad en la Costa Atlántica donde los vientos aumentan en dirección a la península de La Guajira, razón por la cual se dio la instauración del campo eólico de Empresas Públicas de Medellín, sin embargo los vientos en estos lugares de Colombia producen unos valores de densidad de energía eólica alta y que está siendo desaprovechada, que permitiría la instauración de varios campos eólicos y así mismo la alternación de producción de energía verde.

*estudiante quinto año de derecho. Intensificación.