9 de diciembre de 2025

La Amazonía está en Disputa: Deforestación, minería ilegal, narcotráfico, pérdida de biodiversidad, comunidades instrumentalizadas y baja presencia estatal son algunas de las problemáticas que aquejan a esta región transfronteriza.

La Amazonía está en disputa y la seguridad climática de la región está en riesgo. Disputas ambientales, institucionales, de capital, del crimen organizado, comunitarias e institucionales son las que día a día se presentan en la Amazonía Noroccidental como consecuencia de una débil capacidad estatal, que ha favorecido el crecimiento y la expansión de actividades ilegales en un ecosistema rico en minerales preciosos y una biodiversidad alucinante que debe ser protegida a través del trabajo articulado de los países que conforman la región así como de otros Estados que a través de la cooperación contribuyen con el fortalecimiento de la institucionalidad y el empoderamiento de las comunidades, para combatir esta problemática que tiene en jaque el Pulmón del Mundo.

Por: Juliana Hurtado Rassi*

¡El pulmón del mundo está en disputa! Así lo afirma el documento “Amazonía en Disputa. Seguridad Climática y Conflictos Socioambientales en la Amazonía Noroccidental” elaborado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible y el Instituto Igarapé. Este estudio que se desarrolla en el marco del proyecto “Seguridad, Conflictividad y Medio Ambiente en la Amazonía” financiado por la Unión Europea, evidencia una serie de problemáticas que se están presentando en la Amazonía Noroccidental, que poco a poco han ido causando daños irreversibles y que de no tomarse decisiones articuladas entre los Estados que conforman esta región en tiempo récord se podrá llegar al punto de no retorno que tanto daño traerá a la humanidad.

Este documento introduce una serie de disputas que amenazan la seguridad climática de la región y a su vez insiste en que su abordaje debe darse de manera integral y multiescalar por todos los países que conforman la región con el apoyo de la cooperación de otros Estados que directa o indirectamente se ven afectados por esta problemática que trasciende fronteras.

Ahora bien, vale la pena mencionar algunas de las disputas que introduce este documento:

  1. Disputas Ambientales:  se definen como los enfrentamientos o conflictos que se presentan entre actores con intereses, valores o modelos de desarrollo contrapuestos en contextos como el de esta región, un contexto de desigualdad, de debilidad institucional y presión extractiva que tiene repercusiones y consecuencias incalculables por ser uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta. Estas disputas, provocan pérdida de bosque afectando su capacidad de regulación climática y su capacidad de absorción de carbono.
  2. Disputas de Capital: estas hacen referencia a los conflictos que hay entre diferentes formas de acumulación, inversión y extracción de valor en los territorios amazónicos en los que diferentes actores compiten por controlar tierras, recursos, rentas y circuitos logísticos. Estos conflictos transforman el territorio en mercancía y giran alrededor de los recursos de la Amazonía, incluyendo minerales estratégicos, tierras raras, el agua, el oro, la fauna y la flora, así como la riqueza biológica del Bioma.
  3. Disputas del crimen organizado: las economías ilícitas y los grupos que las regulan imponen normas y reglas para controlar territorios y poblaciones de su interés. Esta imposición se traduce en una gobernanza de facto en donde la violencia se convierte en una forma de castigo y en donde se generan vínculos entre las economías ilícitas, las economías lícitas y las economías informales. La competencia por el control o la regulación de las economías ilícitas y sus enclaves puede traducirse en un incremento de la violencia o de otras formas de control social como la extorsión.
  4. Disputas Comunitarias: estas disputas hacen referencia a los conflictos entre actores sociales del mismo territorio o región que compiten o entran en tensión por el uso, acceso, control o reconocimiento de derechos sobre la tierra, los recursos naturales, las formas de gobernanza local o las relaciones con actores externos. Estos actores comunitarios que juegan un papel central en la protección y conservación del bosque son muchas veces deslegitimados en procesos de decisión estatal y empresarial.
  5. Disputas institucionales: estas se dan por la competencia que se genera por diferentes formas de estatalidad, en las que muchas veces las instituciones están fragmentadas, superpuestas y contradictorias. Estas disputas incluyen la administración de justicia, la regulación ambiental, el poder local o el control fronterizo; campos en los que intereses privados logran poner las instituciones públicas a su servicio provocando un proceso de erosión democrática sin precedentes.

Estas disputas no se presentan de manera aislada pues se dan en el marco de una superposición de territorialidades, actores, recursos, capacidades e intereses que complejizan la crisis que enfrenta la Amazonía Noroccidental.

Ahora bien, este documento hace referencia a como estas disputas inciden en la efectiva conservación de esta región que:

  • Comprende alrededor de 458,5 millones de hectáreas, lo que equivale al 65 % de toda la superficie del bioma amazónico (incluye seis de los nueve países amazónicos: el 52% de la Amazonia brasileña, el 92% de la Amazonia venezolana y la totalidad del territorio amazónico de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú).
  • Alberga cuencas fluviales estratégicas como el Putumayo, Napo, Caquetá-Japurá, Madeira y Negro, que no solo alimentan el río Amazonas, sino que también proveen agua dulce para millones de personas y regulan el ciclo hídrico, influyendo en las lluvias de los Andes y el Cono Sur.
  • Es uno de los epicentros mundiales de biodiversidad, albergando cientos de especies endémicas y funciones ecológicas críticas para la resiliencia del bosque (IPBES, 2019).
  • En el subsuelo se encuentran reservas significativas de minerales preciosos como el oro y otros minerales estratégicos para la transición energética, como níquel, cobre y litio, además de petróleo y gas (Banco Mundial, 2020)
  • Se ha convertido en un eje prioritario para proyectos de infraestructura vial como los corredores bioceánicos que buscan unir el Atlántico con el Pacífico, como la carretera Interoceánica Sur en Perú y la BR-364 en Brasil (Pontificia Universidad Católica del Perú).
  • La Amazonía noroccidental presenta una alta concentración de figuras de ordenamiento territorial, que abarcan aproximadamente el 58% de su superficie total: territorios indígenas, áreas protegidas, entre otros.

Adicional a todo lo anterior, las zonas de frontera en esta región concentran una gran cantidad de conflictos socioambientales, lo que, aunado a la baja capacidad estatal, y la presencia de grupos armados y de crimen organizado contribuye a incrementar el daño ambiental y social en la región.  

Importante mencionar que la gestión conjunta de ecosistemas transfronterizos como la Amazonía debe ampararse en una serie de principios, instrumentos internacionales y en el caso específico de esta región de tratados de cooperación como el Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) con el fin de armonizar políticas y normatividad que contribuya a combatir los delitos ambientales que día a día están llevando esta región al punto de no retorno (Hurtado Rassi, J)

Este documento insiste en que detrás de fenómenos de deforestación, minería ilícita, tráfico de especies y narcotráfico entre otras economías ilícitas, viene la destrucción irreversible del bosque que inmediatamente fragmenta y golpea el tejido social de las comunidades. Asimismo llama la atención en la exacerbación de los conflictos socioambientales, así como en la urgencia de tomar acciones articuladas y con el concurso de toda la institucionalidad para focalizar esfuerzos en los enclaves de afectación más críticos.

Se insiste en la importancia de acompañar, fortalecer con herramientas, conocimiento y recursos a las comunidades locales y los pueblos indígenas considerados los principales protectores de este ecosistema estratégico. La valentía de muchos de estos requiere visibilidad, respaldo y protección.  “Proteger a quienes protegen y conservan la selva” debería ser el principal punto de partida de cualquier estrategia que pretenda contener la criminalidad ambiental y mitigar sus impactos.

Este documento insiste en diferentes aspectos de gran relevancia que no puede pasar desapercibidos y deben estar implícitos en las diferentes estrategias que se diseñen para su efectiva conservación: la convergencia entre economías ilícitas, la limitada capacidad estatal y la abundancia de recursos naturales.

Ahora bien, las características geográficas, las conexiones fluviales, los puertos y rutas aéreas son particularidades de la región que facilitan líneas de entrada y salida de dinero, armas, migrantes, drogas e insumos. Si no se trabaja en una política pública transfronteriza que tenga en cuenta todas estas dinámicas que destruyen la región y que con el tiempo se han situado entre las principales economías y formas de vida en la región, la Amazonía en los próximos años llegará al punto de no retorno del que tanto se habla hoy en día, pero que pocos han entendido sus implicaciones en materia de seguridad climática.

Estas políticas públicas de cada país y entre los países de acuerdo con este documento deben contribuir y estar enfocadas en cerrar brechas en diferentes asuntos que resulta fundamental para lograr la efectiva protección de la amazonia, es decir su gente y los recursos naturales que ostenta. Así pues, vale la pena mencionar los siguientes aspectos:

  • Brechas de voluntad política: el fortalecimiento de la cooperación internacional, así como el liderazgo regional en la implementación de acuerdos internacionales es fundamental. En este mismo sentido fortalecer a la OTCA para la implementación de acciones en materia de seguridad en toda la región es una prioridad.
  • Brechas institucionales: el fortalecimiento institucional es fundamental para garantizar la conservación y seguridad de esta región. Se insiste, por ejemplo, en la importancia de crear una fuerza de tarea conjunta contra crímenes ambientales en zonas transfronterizas. A su vez, se reclama el diseño e implementación de protocolos regionales para la armonización de marcos normativos y de judicialización de la criminalidad ambiental.
  • Brechas de información: la ejecución de sistemas de vigilancia aérea y fluvial es esencial para contar con información que permita tomar decisiones informadas y oportunas. Asimismo, dotar el Centro de Cooperación Policial Internacional Amazónico para conseguir monitoreos y vigilancia en tiempo real resulta estratégico para alcanzar los objetivos por los que se creó este centro de articulación interinstitucional.
  • Brechas de prevención y protección: consolidar mecanismos de protección de líderes ambientales en los países de la región especialmente áreas trasfronterizas. Fortalecer la participación de comunidades locales y pueblos indígenas en el sistema de Alertas Tempranas, etc. 

Nunca serán demasiados los esfuerzos que se puedan articular para evitar la destrucción de este ecosistema regulador del clima y del ciclo del agua del continente, así como para impedir la fragmentación del tejido social como consecuencia de las lógicas que envuelven los fenómenos de la deforestación, la minería ilícita, el tráfico de especies y el narcotráfico.

Cada hectárea deforestada cuenta y suma a esta crisis generada por esta criminalidad que sin duda alguna está más organizada que los mismos Estados, y contra la que debe lucharse uniendo esfuerzos entre los diferentes países que conforman la región, pues son los principales dolientes de esta problemática, pero también articulando esfuerzos con la cooperación internación que está contribuyendo con el desarrollo de proyectos que permiten fortalecer capacidades de los funcionarios públicos que tienen el deber de combatir este flagelo, y a su vez acompañando y robusteciendo a las comunidades para que continúen trabajando por la conservación del “pulmón del mundo” que poco a poco va perdiendo su capacidad para oxigenar.

Bibliografía:

FUNDACIÓN PARA LA CONSERVACIÓN Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE (FCDS) e  INSTITUTO IGARAPÉ (2025) Amazonía en Disputa:  Seguridad Climática y Conflictos Socioambientales en la Amazonía Noroccidental.

IPBES (2019). Global assessment report on biodiversity and ecosystem services. Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services. https://ipbes.net/global-assessment.

Hurtado Rassi, J ( 2021). La protección de la región Amazónica: principios, instrumentos y herramientas del derecho ambiental internacional, derroteros para una adecuada gestión transfronteriza. En: Derecho forestal: Estrategias para la conservación y el uso sostenible de los recursos forestales, Universidad Externado de Colombia.

Banco Mundial (2020). Minerals for Climate Action: The Mineral Intensity of the Clean Energy Transition. Washington, DC: World Bank. https://documents1. worldbank.org/curated/en/099052423172525564/pdf/ P16627806f5aa400508f8c0bdcba0878a3e.pdf

Pontificia Universidad Católica del Perú (2021). Estudio de caso sobre las implicancias legales de la carretera Pucallpa-Cruzeiro do Sul respecto al derecho a gozar de un ambiente sano y sostenible (Perú-Brasil). Lima: https://clinicadhda.org/assets/img/publis/INFORME%20 PERU%20BRASIL.pdf

*Abogada, bióloga y docente investigadora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente de la Universidad Externado de Colombia.

Imagen: Pixabay (2017). Imagen de Amazonas, Atardecer y Río. Extraído de: https://pixabay.com/es/photos/amazonas-atardecer-r%c3%ado-america-2291100/