20 años – Gloria Lucía Álvarez

Gloria Lucía Álvarez Pinzón*

Parece que fue ayer, aquella mañana soleada, en la que caminando por la calle 12 me encontré con el Dr. Oscar Amaya y después de comentar sobre los temas ambientales del momento, me sorprendió gratamente al invitarme a hacer parte del cuerpo de profesores del novedoso y recientemente creado Departamento de Derecho del Medio Ambiente de la Universidad, a lo que por supuesto asentí de manera inmediata, con gran entusiasmo y emoción; invitación que tuvo, por supuesto, la posterior aquiescencia y beneplácito de nuestro querido Maestro Dr. Fernando Hinestrosa.

Pero la verdad es que ha pasado el tiempo y hoy, con mucha alegría, pero a su vez con nostalgia, estamos conmemorando ya las dos primeras décadas de su fundación.

Hoy quiero unirme a esta celebración dando las gracias a la Universidad, a sus directivas y a las personas que han dirigido y dirigen el departamento, por haberme brindado la oportunidad de asumir desde la cátedra y la investigación, el liderazgo los temas que desde entonces y hasta hoy me han cautivado y que han sido el eje central de todos mis años de análisis e investigación.

En lo profesional, el departamento ha sido para todos los que hacemos parte de él una plataforma de crecimiento mutuo, que ha exigido de nuestra parte mucha entrega y sacrificio, pero que también nos ha dejado plenos de satisfacciones.

Paso a paso, con suma constancia, con el liderazgo del Doctor Oscar Amaya y de la Doctora María del Pilar García, con la decidida participación de grandes estudiosas como las Doctoras Carolina Montes y Ángela María Amaya y con el aporte de nuestro pequeño grano de arena, hemos llegado a ser reconocidos a nivel nacional e internacional como actores de singular importancia en los devenires del derecho ambiental colombiano.

Hoy ya son bastantes las horas de clase dictadas, los eventos académicos organizados, los libros individuales y colectivos publicados, los desayunos y los almuerzos de trabajo que hemos compartido; con orgullo podemos decir que casi todos los actores del Sistema Nacional Ambiental de todos los tiempos, han pasado por la universidad o se han formado en nuestras aulas.

Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de personas tan especiales y amables como Luz Myriam, Olguita, Diana, Sandra, Paola, Nicole, o aquellas que las han antecedido y todas las que brindan apoyo en la región, quienes con su abnegación y compromiso, han estado siempre prestas a organizar nuestra agenda, recibirnos, presentarnos, acompañarnos y a solucionar con paciencia nuestras dificultades. Cómo sufren ellas cada vez que tenemos que hacer ajustes en la programación de las clases o cuando algo no sale como está previsto.

Desde lo personal, en el departamento he encontrado respaldo, solidaridad, consistencia académica y, sobre todo, un grupo humano formidable, compuesto por seres que estamos conectados a través del amor por el estudio, el análisis y la investigación, con los que a su vez, hemos construido una respetuosa y entrañable amistad y por los que siento enorme admiración y respeto.

Invito a todo nuestro equipo de trabajo, directivas, profesores, investigadores y cuerpo administrativo, a mantenernos unidos y seguir adelante con tesón en esta intensa y continuada actividad académica, para que sean muchas más las décadas de aporte de la universidad al conocimiento, la crítica constructiva, la formación de criterio y la publicación de la información en materia ambiental; a continuar trabajando arduamente por seguir siendo referente imprescindible en el análisis de los temas más álgidos y polémicos de la agenda ambiental nacional e internacional, y en la búsqueda de soluciones a los principales y más grandes conflictos ambientales, pues de esta manera dejaremos sembrado un importante legado para nuestros hijos y para quienes hayan de sucedernos en asumir el largo y trascendental reto que tiene el país es esta materia.

*Docente y miembro del grupo de investigación del Departamento de Derecho del Medio Ambiente