24 de junio de 2025

Aprobado nuevo contrato para fumigación con glifosato: entre lo político y lo ambiental

A pesar de que Gustavo Petro, actual presidente de Colombia, prometió en campaña erradicar la utilización de glifosato, el Ministerio de Defensa ha adjudicado un contrato mediante el cual adquiere más de veinte mil litros de este y reactiva la aspersión terrestre con dicho herbicida para erradicar cultivos ilícitos.

Por: Daniela Andrea Hernández Oviedo*

El glifosato es definido por Chemical Safety Facts (2022) como “un herbicida sistémico que, al aplicarlo al follaje de la planta, se absorbe a través de los tejidos para matar a las plantas de hoja ancha, malezas y gramíneas”. En Colombia, ha sido utilizado en la erradicación de cultivos ilícitos. Sin embargo, su utilización ha sido cuestionada gracias a sus fuertes impactos sociales, ambientales y sobre la salud humana, que se han evidenciado a lo largo del tiempo.

Según WWF (2021) el uso del glifosato mediante aspersión aérea genera especiales preocupaciones debido a su alto potencial de afectar la salud humana al ser un generador de diversos tipos de cáncer, problemas dermatológicos y abortos; así mismo, tiene fuertes impactos ambientales ya que puede llevar a un aumento de la deforestación, contamina las fuentes hídricas y afecta los bosques. En consecuencia, varios países han limitado su uso e incluso lo han prohibido, tal es el caso de países como Italia, Francia y Vietnam.

En Colombia, las fumigaciones con este herbicida se suspendieron en 2015, para ser reanudadas a partir de 2020 bajo determinadas condiciones (Portafolio, 2023) y uno de los principales opositores de la medida en ese momento fue el actual presidente Gustavo Petro, quien aseguró que en su gobierno no se utilizaría “ni una sola gota de glifosato” (Parada, 2025). Sin embargo, el concejal de Bogotá Julián Sastoque hizo público un contrato firmado por el Ministerio de Defensa, ratificado por la Resolución 0522 del 28 de mayo de 2025, mediante el cual compra más de veinte mil litros de glifosato (Calero, 2025).

Pese a que la erradicación de cultivos ilícitos con glifosato ahora se hará mediante aspersión terrestre y no aérea, ha generado múltiples preocupaciones gracias a que, como expone Gabriel Tobón, experto en desarrollo regional, la utilización de este herbicida siempre genera riesgos a la salud humana y perjuicios al medio ambiente, además, el Ministerio aún no tiene un plan para mitigar el impacto de las fumigaciones (Tobón, citado en Parada, 2025). Por otro lado, existe una preocupación adicional tendiente a que la fumigación pueda dar lugar a confrontaciones entre la comunidad campesina y la fuerza pública (Ciro, citada en Parada, 2025).

Muchos se preguntan de dónde viene la decisión del gobierno de reactivar la utilización del glifosato para la erradicación de cultivos ilícitos, y lo que muchos han señalado es que se debe a una fuerte presión internacional, específicamente por parte de Estados Unidos, el cual ha pedido resultados en la lucha contra los cultivos ilícitos, por lo que preocupa una descertificación por parte de dicho país en la lucha antidrogas, lo que traería graves consecuencias en materia comercial y económica (Castagnet, 2025). Sin embargo, tal como indica Castagnet, preocupa que con la toma de esta medida se genere una ruptura de la confianza por parte de diversas comunidades y el Estado, ello gracias a que el Acuerdo de Paz prioriza la utilización de alternativas de “sustitución voluntaria” por encima del uso del glifosato, lo cual está siendo ignorado con la decisión del gobierno.

Es así como la reaparición del uso del glifosato en la erradicación de cultivos ilícitos no solo representa un retroceso ambiental, sino también constituye una fragmentación de la confianza frente a los compromisos institucionales adquiridos. Prometer un cambio de enfoque para posteriormente retomar la utilización de métodos que priorizan inmediatez sobre sostenibilidad implica ignorar, no solo compromisos ambientales del Estado, sino también a comunidades históricamente discriminadas, que son, a su vez, las más afectadas por decisiones como la recientemente adoptada por el gobierno y quienes por años han rechazado el uso de este herbicida debido a las múltiples consecuencias que conlleva su utilización (Castagnet, 2025).

Bibliografía:

*Monitora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente de la Universidad Externado de Colombia.

Imagen: Pixabay (2019). Imagen de Plaguicidas, El glifosato y protección de las plantas. Extraído de: https://pixabay.com/es/photos/plaguicidas-el-glifosato-4089881/