1 de diciembre de 2025
Reseña del libro: Naturaleza y Derecho. Para un debate ecológico en profundidad
Libro: Naturaleza y Derecho. Para un debate ecológico en profundidad Autor: Francois Ost Editorial. Ediciones Mensajero. Año de Publicación: 1996. 336 páginas
Por: Javier Molina Roa*
“Naturaleza y Derecho” es uno de esos libros que debería leer cualquier abogado, operador jurídico, académico, ambientalista y todo aquel interesado en conocer los orígenes del derecho ambiental y algunos elementos claves para su comprensión y en últimas su transformación. Esta afirmación puede parecer presuntuosa en un entorno acostumbrado en gran medida a acoger la jurisprudencia como una de las principales fuentes de interpretación de las normas ambientales y a actuar en consecuencia, desconociendo en ocasiones los importantes aportes del análisis teórico del derecho, en este caso desde una visión interdisciplinaria, que se vale de la historia, la filosofía y la sociología para construir un relato, por qué no decirlo, alternativo sobre el derecho de la naturaleza
Si bien, ya se cumplen casi treinta años desde su publicación en español, el texto del connotado jurista belga Francois Ost, aporta una mirada abierta y crítica, pero también constructiva, vigente y autorizada sobre el derecho ambiental. El eje de la propuesta se centra en la naturaleza, analizada en las tres principales secciones del libro como objeto, como sujeto y como proyecto, y el papel que cumple el derecho bajo tales perspectivas, lo cual no deja de ser llamativo, teniendo en cuenta que a finales del siglo XX el debate sobre la naturaleza como sujeto de derechos (el cual aborda Ost de manera muy objetiva), apenas estaba comenzando en el ámbito académico con los trabajos de Stutzin (1984), Leimbacher (1988) y Berry (1999) entre los más relevantes.
El aspecto más valioso e interesante de este libro es que no sigue el orden o metodología tradicionales presentes en muchos textos de derecho ambiental; el lector no va a encontrar sesudos análisis acerca de los clásicos principios jurídicos, ni agotadoras glosas de textos legales; tampoco un juicioso recuento de tratados internacionales, o excesivas citas jurisprudenciales. La tesis fundamental parte de una reflexión profunda que asume que la humanidad ha perdido el sentido del vínculo y del límite en sus relaciones con la naturaleza. Más allá de la crisis ecológica representada en la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, la verdadera crisis está en nuestra representación de la naturaleza y de nuestra relación con ella. A decir del autor “la modernidad occidental ha transformado la naturaleza en medio ambiente; simple decorado en cuyo centro sienta su trono el hombre, que se autoproclama dueño y señor” (p. 11).
Volviendo a las secciones del libro, la primera de ellas (naturaleza como objeto ) hace un recorrido por las formas como el derecho ha transformado la percepción de la naturaleza y los principios surgidos desde la filosofía y la teoría jurídica que impulsaron el dominio de la humanidad sobre el planeta, y crearon las formas jurídicas tempranas para su gestión, entre ellas la clasificación de los elementos naturales dentro de categorías legales y la consecuente codificación, así como la ocupación del espacio natural y su cosificación a través del derecho de propiedad, paradigma que justificó la apropiación y titulación de enormes extensiones en continentes enteros, asumiendo que era nullius terrae al no estar ocupados o utilizados por sujetos jurídicos válidos a la luz del derecho occidental.
No obstante, el derecho pudo evolucionar de esta concepción rentística de la naturaleza como propiedad hacia una visión que la transforma en una institución guardiana del medio ambiente, gracias en parte a los aportes de las ciencias naturales y la ecología, enfoque no exento de enormes desafíos, pues como bien lo plantea el libro, surge la contradicción entre la propiedad-disfrute (propia de las concepciones civilistas del derecho, sujeta a usos tradicionales que no necesariamente riñen con la naturaleza y su conservación), que para el derecho implica un deber de cuidado y protección en aras del mantenimiento de sus capacidades productivas y de uso, y la propiedad-especulación, asociada al desarrollo del capital, que se ha traducido en daños ambientales, contaminación, mercantilización de lo natural a través del derecho de patentes, expedición de regulaciones que facilitan el acceso a la oferta ambiental, contratos para el uso de los recursos naturales, acuerdos de producción más limpia y de reconversión, mercados de derechos de contaminación, prácticas cobijadas jurídicamente que han modificado el derecho así como la naturaleza, entendida esta como un objeto y valor de cambio. En suma, en esta primera parte de su libro, el autor nos sumerge en un revelador análisis de la evolución del derecho ambiental que ha llegado a adoptar las conocidas formas de apropiación, reglamentación y contractualización de la naturaleza.
La segunda sección del texto aborda un tema que para la época de su publicación suscitaba poco interés del Estado, los ambientalistas y la academia: La naturaleza, considerada como sujeto jurídico con derechos y no como objeto a apropiar y utilizar. Con base en un recuento de las principales teorías filosóficas y éticas que reducen el protagonismo y dominio del hombre y le otorgan a la naturaleza un papel central y preponderante en el devenir del planeta como la Deep Ecology, se plantea que la sacralidad de lo natural parece recuperar su lugar en un mundo dominado por la ciencia la técnica y el desafío prometeico; la naturaleza tiene espíritu y ciclos propios que escapan al dominio humano, es un ser que ha sido vulnerado y violentado a través de la contaminación, la tala de bosques y la eliminación de sus habitantes no humanos. La solución, ya sea filosófica, religiosa o ética también es jurídica, mutando del antropocentrismo al ecocentrismo y biocentrismo jurídicos, del individualismo capitalista al holismo conservacionista.
Con base en los trabajos de Deval & Sessions, Aldo Leopold, Arne Naess, Michel Serres entre los más importantes, y apelando también al clásico texto de C. Stone sobre el derecho de los árboles a ser representados en los tribunales, Ost plantea las dificultades de orden jurídico y práctico que implica el reconocimiento de los derechos de la naturaleza y de los animales, argumentando entre otros aspectos que el derecho es producido por los hombres para los hombres, es un producto cultural nacido de los miedos, los deseos y los ideales de la humanidad; la referencia a la naturaleza no es significativa, pues solo ofrece nuevos motivos para creer y hacer creer nuevas narrativas sobre la estancia del humano en el planeta.
En suma, para Ost, los derechos de la naturaleza y de los animales son una estrategia más simbólica que efectiva; el abuso de las referencias a estos nuevos derechos “fundamentales”, así como la proliferación de seudo-sujetos jurídicos pueden llevar al descrédito de unos y otros. El autor dedica más de noventa páginas a hacernos conscientes de las contradicciones jurídicas, filosóficas y políticas de este tipo de declaratorias sin que esto signifique que no abogue por un estatuto de deberes de los hombres para con la naturaleza y los animales, más que un catálogo de derechos en cabeza de sujetos jurídicos no humanos. Se echan de menos este tipo de análisis profundamente argumentados, para ayudar a ilustrar y centrar el actual debate sobre los derechos de la naturaleza, de por sí bastante reduccionista.
Para finalizar este interesante estudio, el libro se centra en el enfoque de la “naturaleza como proyecto”. Aquí, el autor pretende recoger los principales elementos del discurso filosófico y científico que busca darle un estatus diferente a lo natural que supere los ya conocidos de objeto y sujeto; en este caso surge el concepto de patrimonio, entendido como un legado de amplio alcance orientado al mantenimiento de los principales atributos ecológicos del medio natural y a garantizar la trascendencia de la especie humana. Uno de los ejes de análisis es el cambio climático, que en los 90’s apenas empezaba a ser considerado como un verdadero problema global, pero que en el texto es visto como un problema que requiere acciones colectivas concertadas, llevando la argumentación hacia los deberes con las generaciones futuras y los elementos de esta responsabilidad ecológica. El concepto de responsabilidad por el futuro planetario y los habitantes venideros es sometido a un acucioso análisis, tomando como referencia los aportes teóricos de autores como Immanuel Kant, Hans Jonas, John Rawls, John Passmore, Brian Barry entre otros, quienes han contribuido a forjar una especie de catálogo de responsabilidades que tocan directamente con la supervivencia de la especie humana y los principios de un derecho cosmopolítico aplicables a la solución de la crisis ecológica.
La conclusión de Ost, de corte antropocéntrico, se funda en proponer como elemento central de esta responsabilidad-proyecto, la transmisión de un patrimonio común a las nuevas generaciones, el cual debe ser manejado entendiendo ese carácter dialéctico de la relación hombre-naturaleza, donde no exista un dominio unilateral del uno sobre el otro, superando esa dualidad sujeto-objeto ampliamente revaluada por el autor. Con fundamento en este enfoque el autor propone una serie de principios que podrían regir esta nueva forma del derecho ambiental o derecho de la naturaleza, siempre en el marco de decisiones políticas democráticas y de prácticas públicas, privadas o asociativas concertadas, donde el ciudadano es un actor fundamental de esta nueva relación con la naturaleza
Hemos tratado de sintetizar en algunos párrafos los planteamientos centrales de este interesante libro, el cual debe también su atractivo a su agradable escritura, casi en modo literario, que lo diferencia de muchos textos jurídicos sobre el medio ambiente, logrando capturar al lector con su prosa, sus interesantes metáforas, su toque filosófico claro y asequible, sus cambios de ritmo, la frescura y actualidad de sus planteamientos; no en vano su autor ha sido también dramaturgo, lo cual en vez de restarle autoridad académica, provee un aliciente mayor para abordar la lectura de un texto jurídico como pocos. En suma, esta es una invitación abierta a conocer el derecho ambiental desde una óptica profunda, constructiva y de plena actualidad.
*Abogado, especialista en Derecho Ambiental y magíster en Derecho de los Recursos Naturales. Actualmente se desempeña como asesor legal independiente y es miembro del grupo de investigación del Departamento de Derecho del Medio Ambiente.
Imagen: Pixabay (2016). Imagen de Hermosa imagen natural, Debe proteger y Medio ambiente. Extraído de: https://pixabay.com/es/photos/hermosa-imagen-natural-debe-proteger-1844362/
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