4 de junio de 2026
Panorama de la Reforma Agraria : ¿Cuáles son los desafíos que tiene el Estado respecto de la justicia rural agraria?
El Punto Uno del Acuerdo Final de Paz está relacionado con la creación de las bases para una Reforma Rural Integral, con la transformación estructural del campo, la solución sobre la situación de la concentración de la tierra en el país y la exclusión del campesinado y demás sujetos de especial protección constitucional. Las X Jornadas Internacionales en Derecho de Tierras: “Tierras para la paz: avances, desafíos y ruta crítica de la reforma rural integral a 10 años”, fue un espacio de debate académico importante y de discusión sobre temas como la formalización y acceso a tierras, mujer rural y derechos sobre la tierra, campesinado como sujeto de especial protección constitucional, catastro multipropósito, entre otros.
Por: Luisa Alejandra Muñoz Barrera, Monitora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente y Tierras de la Universidad Externado de Colombia.
El pasado 28 y 29 de mayo la Universidad Externado de Colombia giró el debate académico en torno a los avances realizados respecto de la Reforma Rural Integral como propuesta dentro del Acuerdo Final de Paz del año 2016. Dentro de lo tratado en las Jornadas, se pueden resaltar los siguientes temas:
En lo relacionado con la formalización y acceso a tierras, Colombia sigue enfrentando una estructura agraria marcada por la desigualdad y la informalidad. El punto de partida es claro: concentración de la propiedad en pocas manos, existencia de informalidad en la tenencia de la tierra y amplitud de microfundios. El Fondo de Tierras ha logrado ingresar una parte significativa de la meta de tres millones de hectáreas, aunque con alertas sobre procesos aún no formalizados. En cuanto a la formalización, la articulación entre catastro y registro frena el proceso general. La restitución de tierras continúa siendo un desafío monumental, con millones de hectáreas registradas como despojadas y apenas una fracción efectivamente restituida. En últimas, aunque hay progresos en la desconcentración y democratización de la tierra, los avances son aún insuficientes. La ruta de la reforma rural integral exige mayor capacidad de gestión, transparencia y articulación institucional para que la tierra se convierta en un verdadero motor de paz en el campo colombiano.
En lo concerniente al catastro multipropósito, el diagnóstico mostró un país fragmentado y diverso, con múltiples territorialidades: resguardos indígenas, territorios colectivos de comunidades negras y zonas de reserva campesina. El catastro multipropósito se destacó como instrumento para garantizar seguridad jurídica y ordenar el territorio. En 2026, la cobertura catastral alcanzó las 44 millones de hectáreas en 326 municipios, lo que representa el mayor avance en la historia reciente del país. En últimas, el catastro multipropósito es un instrumento de equidad territorial para brindar soporte a las decisiones públicas y reducir el rezago histórico en la formalización de tierras.
Sobre el campesinado como sujeto de especial protección constitucional, la discusión resaltó que el reconocimiento no debe reducirse a ver al campesino como un individuo vulnerable, sino como parte de una comunidad política y territorial con capacidad de autogobierno. En conclusión, el panel planteó que el reto es pasar del reconocimiento formal a la construcción de poder jurídico real, donde el campesinado sea entendido como sujeto colectivo con derechos plenos y participación reforzada en las decisiones que afectan su vida y territorio.
En cuanto a lo tratado sobre derecho a la tierra y mujer rural se analizó cómo, pese a los avances legales y algunas políticas públicas, las brechas de género siguen marcando el panorama rural. Se destacó que las mujeres han ganado participación en mecanismos como la compraventa, las hipotecas y las sucesiones, mostrando una tendencia lenta pero positiva hacia la paridad. Sin embargo, perseveran obstáculos que, a pesar de la implementación de políticas, persisten de manera estructural como el menor acceso al crédito, prácticas familiares y roles de género que favorecen a los hombres en el marco de la formalización y titulación de la tierra, exclusiones territoriales en regiones periféricas y falta por parte de las autoridades competentes de una visión interseccional y sociocultural de la mujer rural en la definición de los requisitos para el acceso a tierras. La conclusión del encuentro fue determinante: las mujeres rurales todavía enfrentan barreras que requieren políticas más focalizadas y sostenidas para garantizar igualdad plena en el territorio rural colombiano.
¿Qué desafíos tiene el Estado respecto de la justicia rural agraria? De acuerdo con lo debatido por expertos y expertas en la materia, el camino que aún falta recorrer para la formalización de tierras, la erradicación de la brecha del acceso a la tierra para la mujer rural, la protección para comunidades como poblaciones étnicas, afro y el campesinado, la articulación y uso de tecnologías para la actualización del catastro, y sin duda alguna, los planes de futuros Gobiernos respecto del progreso en la implementación del Acuerdo de Paz, como una obligación para el Estado en virtud de la justicia que debe existir en el territorio rural.
A partir de las conferencias y paneles desarrollados en el marco de este evento, presentamos como memorias de las X Jornadas Internacionales en Derecho Tierras, el siguiente compilado de infografías:
Infografías X Jornadas Internacionales en Derecho de Tierras.pdf
Bibliografía:
- Conferencias. X Jornadas Internacionales en Derecho de Tierras (2026).
- Acuerdo Final de Paz (2016).
*Monitora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente y Tierras de la Universidad Externado de Colombia.
Imagen realizada con IA