22 de septiembre de 2025

El Yarí resiste: campesinado, jaguares y territorio frente a la desmemoria estatal

Por: Javier Camilo Guevara Rodríguez*

Varias organizaciones campesinas[1] del Yarí, entre Caquetá y Meta, impulsan la creación de Zonas de Reserva Campesina (ZRC) para restaurar el corredor del jaguar y proteger el territorio que habitan desde hace más de 40 años. Sus propuestas combinan conservación, autonomía y justicia ambiental. Este proceso contrasta con experiencias como la Ley Lafkenche en Chile y se inscribe en una lucha más amplia por el derecho ambiental.

Habitar y decidir desde abajo

En el corazón del Yarí, entre Caquetá y Meta, donde la selva convive con los vestigios de la guerra, cuatro organizaciones campesinas han decidido transformar su historia de exclusión en una propuesta de vida. Buscan restaurar el corredor del jaguar, proteger su territorio y crear dos ZRC, figuras legales que permiten reconocer sus derechos colectivos y construir paz con justicia ambiental (El Espectador, 2025).

Las comunidades del Yarí llevan más de cuatro décadas habitando esta región. En sus apuestas confluyen la defensa del territorio, la protección de la biodiversidad y el anhelo de reconocimiento estatal. Proponen modelos de producción alternativas, restauración ecológica y vigilancia comunitaria como mecanismos para contener la deforestación, garantizar conectividad biológica y restituir la relación entre humanos y naturaleza (INDEPAZ, 2025).

La iniciativa campesina no surge en el vacío. Se respalda en el marco legal de las ZRC creadas por la Ley 160 de 1994 y el Decreto 1777 de 1996, pero también en el mandato constitucional que reconoce el derecho a la participación, a la propiedad colectiva y al desarrollo rural integral. En el Yarí, ese derecho se convierte en exigencia política: quieren que el Gobierno cumpla los compromisos adquiridos, avance en la formalización de la tierra y garantice que los diálogos con las disidencias permitan la llegada institucional sin criminalizar la organización social.

Este proceso campesino se puede leer en clave comparada con experiencias como la Ley Lafkenche en Chile. Esa norma, fruto de más de una década de lucha de los pueblos mapuche-lafkenche, reconoció en 2008 los derechos consuetudinarios sobre los espacios costeros marinos y la relación espiritual y territorial con el borde costero. Hoy, ante intentos de modificar esa ley, organizaciones como la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar denuncian que están en juego derechos fundamentales construidos desde el territorio (El Ciudadano, 2025).

En ambos casos, Yarí y Chile, lo que está en disputa no es solo un ecosistema, sino el derecho a decidir desde otras formas de vida. Son luchas por la autonomía territorial, por la memoria colectiva, por la supervivencia de pueblos que han sido históricamente excluidos de los modelos de desarrollo impuestos desde el centro.

La escritora afroamericana Christina Sharpe ha planteado que el medioambiente no es una categoría neutra: está atravesado por lógicas coloniales, racistas y extractivistas que definen quién vive y quién muere, quién decide y quién es despojado (Sharpe, 2016). Pensar la justicia ambiental desde el Yarí exige, por tanto, incorporar una crítica estructural al racismo territorial y a la ecología sin pueblo.

En esta misma línea, organizaciones como Dejusticia han documentado litigios emblemáticos en materia de justicia ambiental, donde el derecho es una herramienta para abrir espacios de autonomía y reparación frente a los impactos del cambio climático y la expansión extractiva (Dejusticia, 2025). Las ZRC del Yarí podrían convertirse en uno de esos casos si el Estado decide escuchar.

Restaurar el corredor del jaguar es también restaurar el tejido social y simbólico del Yarí. Es defender una forma campesina de habitar, donde la selva no es recurso ni obstáculo, sino horizonte de vida. Donde el futuro no se mide por hectáreas deforestadas ni títulos de propiedad, sino por la posibilidad de permanecer.

Bibliografía:

Dejusticia. (2025). Litigios emblemáticos en materia de justicia ambiental y cambio climático. https://www.dejusticia.org/publication/litigios-emblematicos-en-materia-de-justicia-ambiental-y-cambio-climatico/

El Ciudadano. (2025). Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar rechaza modificación a Ley Lafkenche. https://www.elciudadano.com/actualidad/red-de-mujeres-originarias-por-la-defensa-del-mar-rechaza-modificacion-a-ley-lafkenche/07/20/

El Espectador. (2025). Zonas de Reserva Campesina y corredor del jaguar: las apuestas de las comunidades del Yarí para recuperarlos. https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/zonas-de-reserva-campesina-y-corredor-del-jaguar-las-apuestas-de-las-comunidades-del-yari-para-recuperarlos/

INDEPAZ. (2025). Campesinos sostenibles: alternativas territoriales desde el Yarí. https://indepaz.org.co/campesinos-sostenibles/

Sharpe, C. (2016). In the Wake: On Blackness and Being. Duke University Press.

*Abogado de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Especialista en Derecho del Medio Ambiente de la Universidad Externado de Colombia. Tecnólogo en Sistemas Agroforestales de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia – UNAD de Colombia. Con Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo por la Universidad Nacional de Colombia. Correo: jacguevararo@unal.edu.do


[1] Asociación Ambiental de Mujeres Trabajadoras por el Desarrollo del Yarí (AAMPY), Corporación de Trabajadores Campesinos Agropecuarios Ambientales de los Llanos del Yarí (CORPOAYARÍ), Asociación Empresarial Campesinos del Yarí (ASECADY), Asociación de Productores Agropecuarios del Yarí (ASOPEPROC), Corporación Corredor del Jaguar.

Imagen: Pixabay (2022). Imagen de Agricultura, Cultivo y Campo. Extraído de: https://pixabay.com/es/photos/agricultura-cultivo-campo-rural-7177221/