18 de julio de 2023

Restricción de 30 metros para las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia

La restricción de 30 metros para las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia busca proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar un uso sostenible de los recursos naturales. Sin embargo, la falta de delimitación por parte de las corporaciones autónomas regionales ha generado problemas en la formalización de la propiedad, el POSPR, el barrido predial y el catastro multipropósito. Además, plantea preocupaciones de seguridad frente a fenómenos meteorológicos y catástrofes naturales para quienes viven en estas áreas. Es necesario llevar a cabo una delimitación precisa, promoviendo la participación comunitaria, fortaleciendo las instituciones y cumpliendo con la normativa ambiental. Además, se deben implementar medidas de seguridad y planes de contingencia para proteger a las comunidades en riesgo.

Por: Juan Camilo Ortega Betancur*

En Colombia, la restricción de 30 metros para las fajas paralelas de cuerpos de agua es una medida implementada con el objetivo de proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar un uso sostenible de los recursos naturales. Sin embargo, la falta de delimitación por parte de las corporaciones autónomas regionales ha generado diversos problemas en los procesos de formalización de la propiedad, el Planes de Ordenamiento Social de la Propiedad Rural, el barrido predial, el catastro multipropósito, y también ha planteado preocupaciones en términos de seguridad para las personas que residen en las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia. En este texto, exploraremos en detalle estos aspectos legales, administrativos y de seguridad, y analizaremos los desafíos y las implicaciones de la falta de delimitación por parte de las corporaciones autónomas regionales.

La restricción de 30 metros para las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia tiene como propósito principal proteger los ecosistemas acuáticos y preservar la calidad del agua. Esta medida busca establecer una zona de amortiguamiento entre los cuerpos de agua y las actividades humanas, con el fin de conservar la biodiversidad, mantener los servicios ecosistémicos y prevenir la contaminación.

A pesar de la importancia de la restricción de 30 metros, se observa una preocupante falta de delimitación por parte de las corporaciones autónomas regionales en Colombia. Esta falta de delimitación puede atribuirse a diversos factores, como la falta de recursos económicos y humanos, la presión de intereses económicos y políticos y la falta de coordinación entre las diferentes entidades responsables. La falta de delimitación compromete la efectividad de la medida y genera incertidumbre y conflictos en los procesos de formalización de la propiedad.

La falta de delimitación de las fajas paralelas de cuerpos de agua por parte de las corporaciones autónomas regionales genera dificultades en los procesos de formalización de la propiedad. La falta de claridad en los límites de estas áreas dificulta la identificación y adjudicación de la propiedad, lo que afecta tanto a las comunidades como a los propietarios de tierras que residen en las fajas paralelas. Esto puede llevar a conflictos legales, inseguridad jurídica y dificultades en el acceso a servicios básicos e infraestructura.

La falta de delimitación de las fajas paralelas de cuerpos de agua también tiene implicaciones en los procesos de POSPR, barrido predial y catastro multipropósito. Estos procesos requieren una delimitación clara de las áreas, lo cual se ve obstaculizado por la falta de definición precisa de los límites de las fajas paralelas. Esto dificulta la identificación de los predios y la incorporación de la información correspondiente en los registros y sistemas catastrales, lo que a su vez dificulta la gestión adecuada de la propiedad y limita el acceso a los beneficios legales y económicos asociados.

La falta de delimitación de las fajas paralelas de cuerpos de agua también plantea problemas de seguridad para las personas que residen en estas áreas, especialmente ante fenómenos meteorológicos y catástrofes naturales. Al no existir una delimitación clara de estas zonas de amortiguamiento, las comunidades que habitan en las fajas paralelas se vuelven más vulnerables a los impactos de inundaciones, deslizamientos de tierra y otros eventos climáticos extremos. La falta de regulaciones y controles adecuados en estas áreas aumenta el riesgo de daños a la propiedad, pérdida de vidas humanas y afecta la capacidad de respuesta y recuperación de las comunidades afectadas.

Para abordar estos desafíos, es fundamental que las corporaciones autónomas regionales lleven a cabo una delimitación precisa de las fajas paralelas de cuerpos de agua. Esto implica asignar los recursos necesarios, capacitar al personal correspondiente y coordinar con otras entidades relevantes para definir los límites de manera clara y precisa. Además, se debe promover la participación de las comunidades que residen en estas áreas en los procesos de delimitación, teniendo en cuenta sus necesidades, derechos y conocimiento local.

Es crucial fortalecer las capacidades institucionales de las corporaciones autónomas regionales y mejorar el cumplimiento normativo para asegurar una delimitación adecuada de las fajas paralelas de cuerpos de agua. Esto implica promover la transparencia, la rendición de cuentas y la cooperación entre diferentes entidades y actores involucrados, así como implementar mecanismos de control y sanciones efectivas para quienes incumplan la normativa ambiental. Además, se deben establecer protocolos de seguridad y planes de contingencia adecuados para proteger a las comunidades que habitan en las fajas paralelas ante fenómenos meteorológicos y catástrofes naturales.

En conclusión, la restricción de 30 metros para las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia es una medida importante para proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar un uso sostenible de los recursos naturales. Sin embargo, la falta de delimitación por parte de las corporaciones autónomas regionales ha generado problemas significativos en los procesos de formalización de la propiedad, el POSPR, el barrido predial, el catastro multipropósito, así como en términos de seguridad ante fenómenos meteorológicos y catástrofes naturales para las personas que habitan en estas áreas. Es esencial abordar estos desafíos a través de una delimitación precisa, la participación comunitaria, el fortalecimiento institucional y el cumplimiento normativo. Solo a través de estos esfuerzos se podrá garantizar la protección de los ecosistemas acuáticos, la seguridad jurídica, la gestión adecuada de la propiedad y la seguridad de las personas que residen en las fajas paralelas de cuerpos de agua en Colombia. Además, es fundamental implementar medidas de seguridad y planes de contingencia para reducir los riesgos asociados a fenómenos meteorológicos y catástrofes naturales, y proteger la vida y el patrimonio de las comunidades en estas áreas vulnerables.


* Abogado y Académico. Correo: ortegabetancurabogado@outlook.com