Infografías Régimen Tala de Árboles en Bogotá D.C.

En el marco de las actividades que realiza el Semillero de Investigación en Derecho del Medio Ambiente que está integrado por estudiantes de pregrado de la Universidad Externado de Colombia, los participantes diseñaron las siguientes infografías que concretan la discusión realizada el día miércoles 19 de septiembre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exposición fotográfica “Aguas para el siglo XXI”

La vital importancia del agua como recurso natural, se refleja no solo en su configuración fundamental para el sostenimiento y la reproducción de la vida en el planeta, sino también, por su contribución a la estabilidad, equilibrio y adecuado funcionamiento de los entornos y/o ecosistemas que dependen de ella. Por esta razón, en el marco de las XX Jornadas Internacionales en Derecho del Medio Ambiente cuyo tema central es: “El Derecho de Aguas en el Siglo XXI”, se resaltará la importancia del recurso a través de una exposición fotográfica.

Con este propósito, el Departamento de Derecho de Medio Ambiente de la Universidad Externado de Colombia, con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Parques Nacionales Naturales de Colombia, WWF, GWP Colombia y Aviatur, conscientes de la necesidad de reflejar la representación del recurso hídrico para el siglo XXI, invitan a toda la comunidad a visitar esta exposición en los próximos días del mes de octubre en el hall de eventos del Edificio I de la Universidad Externado de Colombia.  Continuar leyendo

20 Años – Ángela María Amaya Arias

Ángela María Amaya Arias*

El Departamento celebra 20 años de vida y yo celebro 10 años haciendo parte de esta comunidad de personas. Empecé primero como Monitora un poco dispersa, la verdad. Después de graduarme, continué como Asistente de Investigación, y ahora, gracias al apoyo, a la motivación y a las enseñanzas de los que me acompañan, soy Docente Investigadora. Han sido muchos años de compromiso, dedicación y aprendizajes que están dando sus frutos, ojalá por muchos años más.  Toda mi vida laboral y académica compartiendo momentos, conociendo personas y lugares, y agradeciendo las oportunidades que he tenido por hacer parte de esta familia. (Literalmente).

Eso ha sido el Departamento para mí: oportunidades de aprender, de estudiar, de enseñar, de escribir, de conocer profesores y estudiantes de muchas partes del mundo, y de viajar. Recuerdo que el Doctor Fernando Hinestrosa siempre nos decía a los becarios que no todo era la tesis, que aprovecháramos nuestras estancias para viajar y conocer otras culturas. Y eso hicimos.

Tal vez una de las oportunidades más valiosas que recuerdo fue el viaje a París, en el año 2015, a la Conferencia de las Partes de la Convención de Cambio Climático. Gracias al apoyo de la Universidad, un grupo de investigadores tuvimos la experiencia de hacer parte de un evento de esta naturaleza, de presenciar uno de los momentos históricos para el Derecho Ambiental Internacional; y de aportar, con nuestras investigaciones y perspectivas, al desarrollo de esta disciplina en el país.

Este relato es de agradecimiento con el pasado y el presente, pero también de oportunidad y motivación para el futuro. Espero que sigamos formando profesionales y académicos comprometidos y valiosos; y que nuevos y futuros monitores (ojalá no tan dispersos como lo fui yo), sigan encontrando en el Departamento la oportunidad de aprender, de aportar y de crecer.

*Docente investigadora – Departamento Derecho del Medio Ambiente

20 años – Aura Vargas

Aura Vargas Cendales*

Hace un poco más de diez (10) años, llegue tal vez por casualidad a trabajar en el Departamento de Derecho del Medio Ambiente, aunque, a decir verdad, no es que crea mucho en las casualidades, lo que si creo, es que gracias a esa experiencia de vida de haber trabajado al lado de tantas personas de las que pude aprender muchas cosas y  a las que hoy en día recuerdo con mucho cariño y profundo respeto; hoy tengo grades amistades y líderes y maestros inspiradores.

No ha sido fácil intentar enfocar mi atención en una o dos experiencias, pues habrán de imaginarse que en el día a día durante mas o menos 3 años hubo de todo, desde risas hasta lágrimas, muchas, muchas mas risas que lágrimas, creo que las únicas lagrimas durante mi paso por el departamento fueron las del día que me quede tullida por un dolor lumbar.

Fueron unos años muy bonitos, cada mañana al entrar al departamento, me encontraba con la cara amable y sonriente de la oficina, Luzmi, a quien hoy en día veo y creo que por su alegría y nobleza no le pasan los años, luego se veía tímidamente a Olguita una aprendiz del SENA (al principio casi que ni se le escuchaba), quien con verraquera y dedicación ha logrado posicionarse, para hoy en día ser la Coordinadora administrativa del Departamento; vale la pena aclarar, que en ese entonces la oficina no se parecía mucho a lo que hoy en día es; luego a la izquierda Sherly, un as con los números, inteligente y sensata (creo que se estresaba un poco por cuenta de los puntos de equilibrio); luego, un poquito más al fondo, la mano que me dio la oportunidad de estar ahí, de aprender cosas diferentes, de cometer errores y enmendarlos, también me dio la oportunidad de liderar por primera vez un equipo y de conocer gente de todos los rincones de Bogotá, la Dra. Pilar, también de ella aprendí a detectar fraudes en trabajos escritos (jajaja) eso si me daba un poquito de susto y no por mi, sino por los estudiantes, en el fondo, creo que yo rezaba un poquito antes de verla revisar los trabajos.  También en ese puesto o en el que hubiera disponible, encontraba a la Dra. Carolina Montes, de la que todos los estudiantes vivían enamorados, su clase parece que los maravillaba, pero como no, si hacía de los residuos sólidos un tema atrayente y lejano a la sensación visual y olfativa de lo que representan en la vida real, ella y su sencillez para compartir sus conocimientos, me enseñaron que apropiarse del conocimiento solo tiene como finalidad, la difusión del mismo; por último, el Jefe, que más que “el jefe” parecía como un papá, de él, he recibido un par de consejos, que a veces no espero, pero que siempre resultan acertados, a él, muchos de los que hemos pasado por el Departamento le debemos más que el agradecimiento por la oportunidad de habernos permitido hacer parte de esta idea que, tal vez hace 20 años era un proyecto con tintes de locura, arriesgarse a salir de lo convencional, para llegar a innovar, en áreas del Derecho que prácticamente eran nuevas. A él, al Dr. Oscar Amaya, le debemos la oportunidad de haber crecido de su mano y de haber hecho parte de este hermoso proyecto que a todos nos ha dejado una marca intachable en nuestras vidas.

Hay muchas personas que recuerdo con gran aprecio y respeto, por su talento, inteligencia y conocimientos, como los investigadores, Gloria LucÍa, Jorge Iván, Álvaro Osorio, Julio González, otros profesores y otros compañeros que hicieron y hacen parte del sostenimiento de nuestro Departamento de Derecho del Medio Ambiente y con osadía me atrevo hoy a decir nuestro (aunque hace algunos años deje de trabajar allí), es mío también, cada que puedo me pego una pasadita por allá, aunque sea solo para saludar, pues mi corazón se llena de júbilo al saber que en algún momento hice parte de ese bonito sueño que ha costado el esfuerzo y sacrificio de todos nosotros, para hacerlo una realidad.

Esto más que una anécdota o un relato, es un homenaje a quienes con tanto amor siguen edificando su vida en torno al Derecho del Medio Ambiente especialmente a los que lo hacen en la Universidad Externado, no me cansaré jamás de agradecerle a todos los que hicieron parte de ese momento de mi vida, por haber dejado en mi tantos recuerdos, conocimientos y oportunidades para crecer día a día, no solo en lo profesional sino en lo personal.

¡Felices 20 años para todos!

20 años – Gloria Lucía Álvarez

Gloria Lucía Álvarez Pinzón*

Parece que fue ayer, aquella mañana soleada, en la que caminando por la calle 12 me encontré con el Dr. Oscar Amaya y después de comentar sobre los temas ambientales del momento, me sorprendió gratamente al invitarme a hacer parte del cuerpo de profesores del novedoso y recientemente creado Departamento de Derecho del Medio Ambiente de la Universidad, a lo que por supuesto asentí de manera inmediata, con gran entusiasmo y emoción; invitación que tuvo, por supuesto, la posterior aquiescencia y beneplácito de nuestro querido Maestro Dr. Fernando Hinestrosa.

Pero la verdad es que ha pasado el tiempo y hoy, con mucha alegría, pero a su vez con nostalgia, estamos conmemorando ya las dos primeras décadas de su fundación.

Hoy quiero unirme a esta celebración dando las gracias a la Universidad, a sus directivas y a las personas que han dirigido y dirigen el departamento, por haberme brindado la oportunidad de asumir desde la cátedra y la investigación, el liderazgo los temas que desde entonces y hasta hoy me han cautivado y que han sido el eje central de todos mis años de análisis e investigación.

En lo profesional, el departamento ha sido para todos los que hacemos parte de él una plataforma de crecimiento mutuo, que ha exigido de nuestra parte mucha entrega y sacrificio, pero que también nos ha dejado plenos de satisfacciones.

Paso a paso, con suma constancia, con el liderazgo del Doctor Oscar Amaya y de la Doctora María del Pilar García, con la decidida participación de grandes estudiosas como las Doctoras Carolina Montes y Ángela María Amaya y con el aporte de nuestro pequeño grano de arena, hemos llegado a ser reconocidos a nivel nacional e internacional como actores de singular importancia en los devenires del derecho ambiental colombiano.

Hoy ya son bastantes las horas de clase dictadas, los eventos académicos organizados, los libros individuales y colectivos publicados, los desayunos y los almuerzos de trabajo que hemos compartido; con orgullo podemos decir que casi todos los actores del Sistema Nacional Ambiental de todos los tiempos, han pasado por la universidad o se han formado en nuestras aulas.

Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de personas tan especiales y amables como Luz Myriam, Olguita, Diana, Sandra, Paola, Nicole, o aquellas que las han antecedido y todas las que brindan apoyo en la región, quienes con su abnegación y compromiso, han estado siempre prestas a organizar nuestra agenda, recibirnos, presentarnos, acompañarnos y a solucionar con paciencia nuestras dificultades. Cómo sufren ellas cada vez que tenemos que hacer ajustes en la programación de las clases o cuando algo no sale como está previsto.

Desde lo personal, en el departamento he encontrado respaldo, solidaridad, consistencia académica y, sobre todo, un grupo humano formidable, compuesto por seres que estamos conectados a través del amor por el estudio, el análisis y la investigación, con los que a su vez, hemos construido una respetuosa y entrañable amistad y por los que siento enorme admiración y respeto.

Invito a todo nuestro equipo de trabajo, directivas, profesores, investigadores y cuerpo administrativo, a mantenernos unidos y seguir adelante con tesón en esta intensa y continuada actividad académica, para que sean muchas más las décadas de aporte de la universidad al conocimiento, la crítica constructiva, la formación de criterio y la publicación de la información en materia ambiental; a continuar trabajando arduamente por seguir siendo referente imprescindible en el análisis de los temas más álgidos y polémicos de la agenda ambiental nacional e internacional, y en la búsqueda de soluciones a los principales y más grandes conflictos ambientales, pues de esta manera dejaremos sembrado un importante legado para nuestros hijos y para quienes hayan de sucedernos en asumir el largo y trascendental reto que tiene el país es esta materia.

*Docente y miembro del grupo de investigación del Departamento de Derecho del Medio Ambiente

20 años – Carolina Montes Cortés

Carolina Montes Cortés*

Veinte años ya… que rápido ha pasado el tiempo, y en su trascurrir, cientos de experiencias que hoy recuerdo como si fuera ayer. Cómo olvidar tantas historias que me marcaron la vida tanto personal como profesionalmente. A Pilar la conocí en el pregrado y con ella compartimos una linda amistad; fue ella quien me presentó al doctor Amaya, lo cual le agradezco pues fue él quien nos motivó y enrutó por el camino del Derecho del Medio Ambiente.

Recuerdo cuando Pilar empezó a trabajar con el doctor Amaya en un pequeño escritorio ubicado en la Dirección de Posgrados compartiendo un espacio con la especialización de Derecho Minero Energético. Poco tiempo después, con ese mismo posgrado compartimos la oficina que, aún hoy, ocupa el Departamento de Derecho del Medio Ambiente en la Casa de las Mandolinas.

Y digo compartimos, porque instalados en la Casa de las Mandolinas me vinculé a este Departamento a través del cual retorné a mi Casa de Estudios con la que había trabajado desde el pregrado. Y aunque son muchas las historias y los recuerdos que tengo en mi cabeza hoy quiero evocar una situación particular que vivimos en el Departamento asociada a la “buena espalda” del doctor Amaya para los embarazos; un embarazo tras otro y ocho niños en total alegraron nuestras vidas mientras trabajamos juntos. Arrullos, pañales y teteros eran temas en común que, entre trabajo y aprendizajes, hacían amena la jornada. Naciente Departamento, nacientes especialistas, nacientes familias que, tras veinte años de avatares, hoy celebran llenas de gozo en el corazón recogiendo los frutos de las semillas de sabiduría que hace años se sembraron.

*Docente investigadora del Departamento de Derecho del Medio Ambiente

Responsabilidad del Estado por la falta de adaptación al cambio climático en la tendencia del litigio climático

Diana Quevedo Niño*

En los últimos años ha incrementado la tendencia mundial a buscar la efectividad de las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático a través de pronunciamientos judiciales que ordenen al Estado el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en la lucha contra este fenómeno y/o que lo declaren responsable por los efectos del cambio climático en su país.

Esta tendencia también ha llegado a Colombia al punto que de cara a la temporada de lluvias en el país se cuestiona la responsabilidad del Estado por los daños ocasionados debido a la falta de adaptación a los efectos del cambio climático que ya han sido identificados por algunas entidades estatales (IDEAM y UNGRD). Continuar leyendo