Relatos de 20 años del Departamento de Derecho del Medio Ambiente

En 2018 nuestro Departamento cumple 20 años de fundación, dos décadas de crecimiento, transformaciones y avances que conforme a la filosofía pluralista de la Universidad Externado de Colombia, han permitido construir la primera escuela de derecho ambiental del país, una escuela ajena a dogmatismos que pretende compartir con aquellos que deciden ser parte de ella, el juicioso estudio del derecho del medio ambiente bajo una perspectiva interdisciplinar que reconoce en las herramientas jurídicas los medios para lograr una verdadera justicia ambiental.

Estos primeros 20 años, están llenos de trabajo duro, persistencia, experiencias y reflexiones que nos han permitido construir bases sólidas de un Departamento que hoy es reconocido por sus resultados en materia de investigación, publicaciones y difusión del conocimiento. Sabemos que esta tarea será fortalecida y continuada por la cantera externadista, jóvenes estudiantes de nuestra casa de estudios que desde el semillero de investigación, la monitoría, la representación de la Universidad en eventos internacionales y el ejercicio juicioso y ético del derecho, permitirán continuar el trabajo que por estos años hemos adelantado.

Son tantas las experiencias recaudadas que hemos decidido celebrar compartiendo con ustedes algunos los relatos de profesores, investigadores y amigos que nos han acompañado en este periodo y que compartirán con nosotros algunas anécdotas, experiencias y recuerdos que nos llenan de orgullo y que serán el abrebocas de las celebraciones que llevaremos a cabo este año.

María del Pilar García Pachón.
Directora – Departamento de Derecho del Medio Ambiente.

RELATOS 20 AÑOS

Óscar Darío Amaya Navas

 Claudia Gafner-Rojas

Mauricio Pinto

 Pedro Pablo Vanegas

Luis Felipe Guzmán Jiménez

Álvaro Osorio Sierra

Álvaro Hernando Cardona

Jorge Iván Hurtado

Carolina Montes Cortés

Gloria Lucía Álvarez

Aura Vargas Cendales

Ángela María Amaya Arias

ÚLTIMO RELATO – MARÍA DEL PILAR GARCÍA PACHÓN

Hoy damos inicio a las XX Jornadas Internacionales en Derecho del Medio Ambiente, y como se trata de un momento histórico para el Departamento, en especial para aquellos que hemos estado vinculados a él desde sus comienzos, hemos preparado tres días de celebraciones académicas que incluyen el evento académico, una exposición fotográfica y un evento de sensibilización sobre la necesidad de proteger el agua.

Quiero destacar que este relato tiene un sentido particular para mí, pues en el mes de agosto de este año también celebré veinte años de estar vinculada a la Universidad en el área de medio ambiente; han sido dos décadas durante las cuales he realizado todas las labores que es posible adelantar en una unidad académica en el Externado: he sido coordinadora de especialización, coordinadora de publicaciones y eventos, profesora, investigadora, y hoy ejerzo como directora, de forma que puedo decir con orgullo que conozco todas las áreas del Departamento, y que en gran parte su transformación ha sido también la mía.

Debo reconocer que la creación del área de medio ambiente fue excepcionalmente exitosa: el programa diseñado por el profesor Óscar Darío Amaya contó desde la primera promoción con un grupo importante de alumnos, la selección de los profesores fundadores fue excelsa y la calidad de los estudiantes fue tan extraordinaria que hoy muchos de ellos son docentes del Departamento. Además, trabajar bajo la dirección del doctor Amaya, me permitió aprehender la estirpe pluralista, democrática y tolerante definida en la Misión de la Universidad Externado de Colombia, y que siempre ha guiado el rumbo del Departamento.

Con el paso del tiempo, y gracias a los resultados positivos de la unidad académica, pasé de apoyar la gestión administrativa a involucrarme de lleno en los asuntos académicos; el profesor Amaya y el Rector Fernando Hinestrosa reconocieron mi dedicación y esfuerzo y me brindaron la oportunidad de adelantar mi maestría en la Universidad Carlos III de Madrid. Durante esa época, a la par con mi actividad de investigación, inicié el estudio formal de esta rama del derecho, lo cual cambió definitivamente mi rol en el Departamento, pues a partir de allí pude iniciar la labor docente que hoy en día resulta ser una de las tareas que más disfruto y que mayores satisfacciones me ha traído. Paralelamente, con la generosidad e impulso del profesor Amaya y del Externado, pude dedicar parte de mi tiempo al ejercicio profesional, especialmente a través de labores de consultoría jurídica medioambiental, lo que me ha permitido conocer la realidad de la gestión jurídica al interior tanto de las autoridades ambientales como de las empresas particulares relacionadas con el tema.

Pero no sólo creció el Departamento, también el entonces director pasó a ocupar el cargo de Viceministro de Ambiente y luego el de Procurador delegado para asuntos ambientales y agrarios; el reto fue inmenso, pues el fundador se alejó para cumplir con una tarea de extraordinaria relevancia, y el grupo de colaboradores que había conformado tuvo que continuar impulsando el crecimiento de la obra hasta allí adelantada, además de fortalecerla. El voto de confianza representó un gran desafío para quienes quedamos, pues durante ese periodo las tareas se multiplicaron y se empezó a cristalizar el sueño de consolidar la primera escuela de derecho ambiental del país.

También los retos académicos se incrementaron, y la ilusión de adelantar estudios doctorales se cristalizó cuando el Externado me otorgó una beca para estudiar en la Universidad de Zaragoza, bajo la guía de mi maestro Antonio Embid Irujo, uno de los temas jurídico-ambientales que siempre me ha cautivado: el derecho de aguas, en particular los problemas alrededor de la contaminación de los recursos hídricos. Cursar el doctorado me dejó importantes lecciones y aprendizajes, muchos de ellos académicos, otros personales, y al final el resultado no pudo ser mejor, la satisfacción de haber cerrado el proceso de la mejor manera posible aún me conmueve y gratifica.

El avance continuo del Departamento, los logros alcanzados y los méritos que la Universidad y el fundador del Departamento identificaron en mi, permitieron que pasara del encargo en la Dirección a asumir el cargo en propiedad. Este nombramiento marcó un avance importante en mi carrera en el Externado y la validación de todo el trabajo realizado hasta ese momento.

La acumulación de mis experiencias académicas y profesionales durante estos veinte años se ve plasmada en libros y artículos publicados, conferencias impartidas y alumnos capacitados. No obstante, hoy quiero hacer un balance desde otro ángulo: un balance que incluye la satisfacción que me produce ver cómo se destacan en el ejercicio de su profesión quienes han sido parte del Departamento, en la felicidad de quienes, que al final del curso, reciben de mi mano su título, y en las satisfacciones que me aportan las labores diarias de mi profesión.

Hoy recuerdo con alegría a los profesores e investigadores que han acompañado esta historia, a las autoridades ambientales y empresas particulares que han confiado en nosotros para desarrollar diversos cursos de capacitación y, sobre todo, a tantas cohortes que han adelantado sus estudios de especialización y maestría con nosotros.

La Escuela de Derecho del Medio Ambiente que soñamos es hoy una realidad representada en sus egresados, en la evolución de su planta docente y en los procesos de formación de las nuevas generaciones de profesores e investigadores que garantizarán la continuidad del Departamento.

Finalizo este relato agradeciendo a los rectores con los que tenido la fortuna de trabajar, Fernando Hinestrosa y Juan Carlos Henao, líderes indiscutibles de las actividades académicas del país y personas extraordinarias con las que el Externado ha tenido la fortuna de contar.

Igualmente, mi agradecimiento a todos nuestros lectores, especialmente al fundador del Departamento, al grupo de colaboradores, profesores e investigadores y todos aquellos que permanentemente aportan su esfuerzo y dedicación para que todo lo que hemos soñado se haga realidad. Gracias a todos.

María del Pilar García Pachón. Directora, Departamento de Derecho del Medio Ambiente, Universidad Externado de Colombia.